viernes, 12 de septiembre de 2014

¡Qué rico, Mamá! Melon Pan

Después de tres meses desaparecida, he recuperado el impulso para dedicar de nuevo tiempo al blog. Y empezamos el nuevo 'curso' con un reto de ¡Qué rico, Mamá!. Este mes de septiembre, la anfitriona es Marietta, del precioso blog Sweets & Gifts, y su propuesta es de lo más atractiva, muy adecuada para el comienzo del año escolar: "piezas de bollería casera, realizada con masa de pan". Las posibilidades son infinitas, siempre que se trate de una base de masa levada, tipo bollitos, panecillos, monas, croissants...

Rebuscando por la red, me encontré con una idea de lo más original, llamada "Melon Pan". En realidad es original para mi, porque se trata de uno de los bollos más populares de Japón, donde no falta en las meriendas infantiles y aparece incluso en los dibujos animados. La particularidad del Melon Pan es que se trata de un bollito dulce, tipo brioche, que antes de hornear se recubre de una fina masa de galleta, de forma que el resultado es un interior tierno y esponjoso y un exterior con una cortecita crujiente y dulce. ¿Suena bien? ¡Pues sabe mejor!


La elaboración es un pelín entretenida, pero nada difícil, pues tanto la masa de bollo como la de galleta son muy básicas. Y el resultado merece realmente la pena. Yo me he basado el la receta del blog Mis recetas favoritas (siempre infalible) y la de este blog americano.

Ingredientes de la masa de bollo:

250 gr. de harina de fuerza (he necesitado añadir un par de cucharadas más)
120 gr. de agua tibia
35. gr. de mantequilla blanda
35 gr. de azúcar
3 gr. de levadura seca de panadería (tipo Maizena)
1 huevo
8 gr. de leche en polvo





Mezclar el agua con la levadura en el vaso de la Thermomix. Añadir el resto de los ingredientes, excepto la mantequilla y programar 5 minutos a velocidad espiga. Incorporar la mantequilla y programar 2 minutos más. Esto se puede hacer a mano o con cualquier amasadora, hasta conseguir una masa lisa y elástica.
Dejar levar la masa en un bol engrasado hasta que doble su tamaño.
Dividir la masa en 8 partes iguales (aproximadamente de 50-55 gr.)
Darles forma redonda y colocar e la bandeja de horno mientras preparamos la masa de galleta.

Ingredientes de la masa de galleta:

200 gr. de harina corriente
90 gr. de azúcar
55 gr. de mantequilla blanda
1 huevo
1/4 de cucharadita de levadura tipo Royal
1/4 de cucharadita de bicarbonato
1 cucharadita de esencia de vainilla
Azúcar de colores para rebozar


Mezclar todos los ingredientes (excepto el azúcar para rebozar) y formar una bola.
Dividir la masa en 8 partes iguales.
Extender cada porción con el rodillo hasta conseguir una lámina no muy gruesa.
Colocar una bola de masa de bollo en el centro de la lámina y envolverla con cuidado, intentando que no se agriete la masa de galleta y dejando sin cubrir la parte inferior del bollo para permitir su expansión.
Rebozar la parte superior con cuidado en el azúcar de colores y depositar la masa en la bandeja de horno sobre la parte inferior. Marcar unas líneas en rejilla con un cuchillo sin llegar a perforar toda la galleta.

Este es el aspecto del bollo terminado, listo para levar por segunda vez
Dejamos que los bollos suban en la bandeja de horno hasta que casi doblen su volumen (unos 50 minutos o una hora)

Hornear los bollos en el horno precalentado a 190 º durante unos 12-15 minutos, hasta que veamos que empiezan a dorarse.



Cuando todavía están calentitos están deliciosos.


Todo un éxito!!


sábado, 7 de junio de 2014

¡Qué rico, Mamá! Polos de yogur y mango

Esta es mi primera participación en los retos ¡Qué rico, Mamá! y me estreno con una propuesta de lo más apetecible, ideada por la anfitriona de este mes, Beatriz, del estupendo y divertido blog Tengo un plan b. Nada menos que postres fresquitos y bonitos, para que a nuestros peques les entren por los ojos. Yo me he decidido por un dulce que, además de fresquito y mono es bien sano, pues no lleva grasas y está endulzado con sirope de ágave, un edulcorante natural de muy bajo índice glucémico. ¡Y no sabéis qué resultado más bueno! En casa ha sido todo un éxito.


Conseguí la idea de un programa de Canal Cocina, concretamente La cocina de Bill e Notting Hill. Bill Granger es un chef australiano que regenta un restaurante en Londres y vive allí con su familia. Me encanta su cocina fresca y aromática y, como él tiene hijas pequeñas, a menudo prepara recetas saludables y apetecibles pensando e ellas. En uno de sus programas hacía estos polos de yogur y mango que me enamoraron en seguida; son tan fáciles que, sobre la marcha apunté los ingredientes y me propuse prepararlos a la primera ocasión que se presentara, que llegó a los pocos días con esta propuesta. Mi receta cambia el azúcar por sirope de ágave y utiliza yogur sin grasa, pero por lo demás, es igual.

Ingredientes:
500 gr. de yogur griego 0% grasa (yo utilizo el cubo que venden en Lidl)
2 mangos maduros y firmes
100 gr. de sirope de ágave (esta cantidad se puede ajustar a nuestro gusto)
6 cucharadas de leche de coco
La ralladura y el zumo de una lima 



La preparación no puede ser más sencilla: por una parte, mezclamos el yogur y la leche de coco con la mitad del sirope, (probamos hasta que esté endulzado a nuestro gusto). Por otra, trituramos la mitad de los mangos (la parte más blanda) con el zumo y la ralladura de lima y el resto del sirope. Mezclamos esto con el yogur y le añadimos el mango restante cortado a daditos. Introducimos la mezcla en los moldes de polo y lo llevamos a congelador un mínimo de 4 ó 5 horas. ¡Y ya está!


Están realmente buenos y podemos estar tranquilas de que nuestros niños están disfrutando de un postre bien rico y sano, además tiene todas las posibilidades de variación que nos queramos imaginar: fresas, moras, melocotones, cerezas, y en versiones más 'pecaminosas, chocolate y lacasitos, dulce de leche y trocitos de galleta...


Como no cabía toda la preparación en los moldes de polo, coloqué el resto en unas flaneras que llevé también al congelador. Servidas con una salsita de chocolate, ¡maravillosas!


Pasaron sin problema la exigente cata de sus destinatarios.


Precioso reto, ¡un placer haber participado!

viernes, 30 de mayo de 2014

Pan Brié para el reto Bake the World


Tras un mes de locura en el que no he tenido tiempo para nada, me he propuesto no faltar a la cita con el reto Bake theWorld. La propuesta de este mes es un pan originario de la región francesa de Normandía, llamado Pan Brié, del que confieso que nunca había oído hablar.  De los links que nos proponen nuestras anfitrionas para informarnos y conseguir recetas fiables, no dudé en decidirme por el blog Un pedazo de pan. Merece la pena dedicar un ratito a leer su post, que nos ofrece una lección magistral sobre este tipo de pan y su elaboración. Es un pan de miga blanca y prieta, emparentado con los bollos sevillanos, aunque estos últimos no llevan mantequilla, y para conseguir su textura, es necesario refinar la masa a base de estirarla y doblarla una y otra vez con un rodillo, de forma parecida a como haríamos con un hojaldre.



He seguido fielmente la receta de Circe en Un pedazo de pan; ella propone tres versiones: la original normanda, la del maestro Bertinet y el bollo sevillano y yo me he decantado por la primera de ellas:

Ingredientes para el prefermento:

450 gr. de harina panadera
300 gr. de agua
5 gr. de levadura fresca
10 gr. de sal

Diluir la levadura en el agua tibia. Mezclar la harina con la sal y hacer una bola con todos los ingredientes, que deben quedar perfectamente mezclados. Tapar con papel film engrasado y dejar reposar unas 4 horas a temperatura ambiente o toda la noche en la nevera (esto es lo que yo hice).

Ingrdientes para la masa de pan:

Todo el prefermento
200 gr. de harina panadera
45 gr. de agua
5 gr. de levadura fresca
30 gr. de mantequilla blanda

Si el prefermento ha pasado la noche en la nevera, debemos sacarlo una horita antes de amasar para que no esté frío. Cortarlo en trozos y echarlo en un bol con los demás ingredientes. Mezclarlo todo y amasar hasta obtener una masa manejable. Seguidamente procedemos con el refinado de la masa. Para ello debemos estirarla con el rodillo en forma rectangular y doblarla en tres, como si estuviéramos haciendo hojaldre. La giramos y la volvemos a estirar. Repetimos esta operación por lo menos una docena de veces. Volvemos a estirar, y esta vez la enrollamos y la dejamos reposar una media hora. Dividimos la masa en dos y le damos la forma al pan. Yo la he vuelto a estirar y la he enrollado firmemente, para darle forma de bollo alargado. Marcamos con un cuchillo los cortes característicos del pan de Brié y dejamos reposar unos 45 min. a una hora cubierto con un paño. Mientras tanto, calentamos el horno a 220º y cuando alcance esa temperatura metemos el pan, añadiendo vapor si queremos una corteza más crujiente. Necesitará unos 35 o 40 minutos.




la verdad es que me esperaba una receta mucho más costosa, y aunque es un poco entretenida, no es nada difícil, el resultado merece del todo la pena. La mantequilla le da una suavidad estupenda y la miga es densa, pero esponjosa. 


Un pan verdaderamente rico, ¡repetiré seguro!



martes, 29 de abril de 2014

Pizza para el reto Bake the World

¡Fantástico el reto Bake the World de este mes! Me llevé una alegría enorme cuando vi de qué se trataba, y en casa ni cuento... No es que hagan falta muchas excusas para meterse en harinas con la pizza, pero fue una oportunidad genial para esmerarse y experimentar. Y este fue el resultado: ¡todo un banquete!


Me pareció una ocasión idónea para probar la masa de pizza con masa madre, así que me decidí por la receta que propone nuestra anfitriona Clara en su blog. ¡Todo un acierto! Únicamente me permití añadir una pizca de levadura fresca, pero en cualquier caso, es impresionante ver cómo crece la masa y se llena de burbujas durante su estancia en la nevera... Es una masa blanda y me ha resultado un poco difícil de estirar, pero con ayuda de harina y estirando directamente sobre el papel de horno es posible conseguir una base fina y crujiente, con los bordes gorditos, deliciosa. 
También he usado la receta de passata de Clara, fácil y maravillosa, merece la pena hacer una buena cantidad y congelarla por raciones.
Doblando las cantidades para la masa de la receta original, me han salido 3 pizzas hermosas, y este ha sido el resultado: una clásica margarita, otra con salchichón, cebolla y pesto, y la tercera con pera y gorgonzola, ¡fantásticas! No sabría decir cuál nos gustó más... A continuación pongo las recetas de todo lo que hice.



Ingredientes para la masa:
460 gr. de harina de fuerza
40 gr. de sémola de trigo
300 gr. de agua templada
200 gr. de masa madre (100% hidratación)
14 gr. de sal
14 gr. de aceite de olive virgen extra
2 gr. de levadura fresca

En un bol amplio, mezclar el agua, la levadura y la masa madre. Añadir la harina, mezclar también y dejar reposar un mínimo de 30 minutos. Echar esta mezcla en la cubeta de la panificadora, añadir el aceite y la sal y programar un amasado de 15 minutos. Engrasar un bol grande con aceite y colocar en él la masa, que pincelaremos también con aceite. Metemos el bol en la nevera un mínimo de 24 horas y un máximo de 3 días. (En mi caso, a los 3 días la masa tenía el aspecto de la última foto).
Si tenemos piedra de horno, colocarla y calentar el horno a máxima potencia. Si no disponemos de piedra, podemos colocar una bandeja de horno directamente sobre la base. Con las manos bien embadurnadas de harina, dividir la masa en tres porciones, y estirar cada una directamente sobre el papel de horno, previamente espolvoreado con un poco de sémola. Empujar las burbujas de aire de la masa hacia el exterior de la esfera con la yema de los dedos a medida que estiramos en movimientos circulares. Colocar los ingredientes elegidos sobre la masa y con la ayuda de una bandeja plana, deslizar la pizza sobre la piedra. Hornear unos 10 minutos.


Passata:
1 lata grande de tomate triturado de buena calidad
8 dientes de ajo
Un puñado de hojas de albahaca fresca
1 cucharadita de sal
1 cucharadita de azúcar
Aceite de oliva virgen extra

Calentar dos o tres cucharadas de aceite en una cazuela y echar los dientes de ajo golpeados. Cuando empiecen a dorarse, retirar casi todo el aceite y echar el tomate, la albahaca, la sal y el azúcar. Dejar que se haga a fuego muy lento hasta que quede espesito (unas dos horas largas o más). Al cabo de la primera media hora, retirar los dientes de ajo y la albahaca.


Pizza margarita:
Passata
Mozarella de búfala
Albahaca fresca al salir del horno








Pizza de pepperoni:
Passata
Salchichón ibérico
Cebolla cortada en plumas finitas
Mozarella de búfala
Pesto cuando sale del horno








Pizza de pera y gorgonzola:
Mozzarella de búfala
Pera cortada en láminas
Queso gorgonzola
Chorrito de crema de Módena cuando sale del horno















lunes, 28 de abril de 2014

Perrunillas: Reto tía Alia

Debo agradecer a Tía Alia la oportunidad de hacer una de las pastas más ricas que he descubierto hasta ahora. Había probado antes las perrunillas, pero me parecían un poco bastas y pesadas, salvo que fueran de elaboración muuuy artesanal, en cuyo caso salían carísimas... Pero una vez más, la receta de Tía Alia es magnífica, ¡nos han entusiasmado!


Gorditas, crujientes por fuera y aromáticas, gracias al toque de naranja que propone la receta, se han convertido en mis pastas favoritas.


Tía Alia no da las proporciones exactas de harina, es una de esas recetas con el temido 'la que admita', pero insiste en que la masa debe quedar tierna. Por otras recetas que he visto en la red, me ha parecido que la proporción de harina suele doblar a la manteca, y esa es la que he seguido. El resultado me ha satisfecho muchísimo.


Ingredientes:
400 gr. de harina
200 gr. de manteca de cerdo ibérico
120 gr. de azúcar
1 pizca de sal
3 yemas de huevo
Zumo de media naranja y ralladura de una naranja
1 clara de huevo para pincelar las pastas, azúcar y cubitos de almendra para el acabado.

Echar en el vaso de la Thermomix la manteca (debe estar a temperatura ambiente),el azúcar, el zumo y la ralladura. Programar 3 minutos a vel. 3. Cuando lleve un minuto y medio, añadir las yemas una a una por el hueco del cubilete. Echar la harina y la pizca de sal y mezclar unos segundos a vel. 6. Seguidamente, programar 2 minutos a vel. espiga. Envolver la masa resultante en papel film y reposar en la nevera unos 30 min. Formar bolitas de masa con las manos y aplastarlas ligeramente en papel de horno. Es una masa muy manejable, que no se pega nada, ideal para que nos ayuden los peques... Pincelar las pastas con clara de huevo ligeramente batida y espolvorear con azúcar. Yo añadí cubitos de almendra a la mitad de las pastas.
Hornear a 170º hasta que estén doraditas.


Quedan unas pastas delicadas y con un delicioso aroma y saborcillo a naranja, es todo un acierto ese toque de Tía Alia, no me canso de repetirlo...





No puede ser más sencilla y más rica esta receta, ¡desde ahora siempre perrunillas caseras!