Tras el descanso veraniego, el reto Bake the World regresa con una propuesta fabulosa: nos pide que reproduzcamos el pan Deli neoyorquino, un pan procedente de la colonia judía de Nueva York, que tiene como nota más característica el aroma y sabor especiado y anisado de las semillas de alcaravea. Es un pan que se utiliza muchísimo para elaborar sandwiches; los más típicos son los que van rellenos de capas y capas de pastrami (una carne ahumada típica de Estados Unidos), y que se encuentran en las mejores cafeterías de la ciudad. ¡Qué ganas de volver!
Para elaborar este pan, he seguido las indicaciones de este blog, que garantizan un resultado increíble. Y es que no se puede describir el olor maravilloso que se extiende por la cocina mientras se hornea...
La técnica utilizada requiere preparar un prefermento o esponja, al que se añade la mezcla de harina y semillas posterior. Parece algo complicado, pero se tarda más en explicarlo que en hacerlo.
Ingredientes para la esponja:
100 gr. de harina de fuerza
100 gr. de harina de centeno
350 gr. de agua a temperatura ambiente
1 cucharada de miel
1 cucharada y media de azúcar
1/2 cucharadita de levadura seca de panadería
Mezclar todos los ingredientes en la cubeta de la panificadora y preparar la mezcla de harina.
350 gr. de harina de fuerza
1 cucharadita de levadura de panadería
1/2 cucharada de sal
2 cucharadas colmadas de semillas de alcaravea
2 cucharadas de aceite de girasol o de oliva suave
Obtendremos un pan esponjoso y aromático, de miga tierna pero consistente, que aguanta perfectamente cualquier relleno que nos apetezca.
En casa, ha tenido éxito de muchas maneras: con mermelada, con tomate y queso, con nocilla, ¡incluso solo!